febrero 23 2016 0comment

La Practica de Centrarnos

A través de la práctica de centrarnos elevamos nuestra capacidad para responder según lo más importante para nosotros versus reaccionar según nuestros impulsos y tendencias habituales.
Un día conversando con mi mentor le mencione que cuando estaba enojado me trataba de centrar, pero aun centrándome seguía enojado. Centrarme no me estaba funcionando.

Su respuesta fue sencilla y directa “Lo estás haciendo mal”.

Centrarnos no es un acto mental, es una reorganización corporal. Al reorganizar nuestro cuerpo la mente se calma.

Es una práctica corporal y su impacto se siente directamente en nuestro sistema nervioso.

Había una vez un señor que quería encontrar el punto más calmo en un lago. Se subió a su bote, encendió el motor y acelero hacia el centro del cuerpo de agua. Una vez en el centro del lago daba vueltas y vueltas acelerando incesantemente buscando el punto más calmo… sentía una enorme frustración.

De repente una voz le murmuro en el oído

“Apaga el motor”.

Apago el motor y ahí estaba, el punto más calmo del lago.

Centrarse es una meditación en acción.
Dentro de ti siempre hay un espacio de tranquilidad. Se refiere a este espacio como tu “centro”.

Estar centrado significa ocupar este espacio, incluso en momentos de ajetreo, presión y actividades del día a día.

Implica no permitir que el estrés y los pensamientos negativos te invadan y/o dominen.

Esto no significa estar desconectado o adormecido. Estar centrado es un estado alerta, presente, conectado y listo.

Esta es una practica que invito a todos mis clientes a adoptar como algo fundamental en sus procesos de desarrollo.

Una buena técnica para centrarte requiere atención mínima, permitiendo que mantengas parte de tu atención en lo que estás haciendo.

Aquí una técnica sencilla y básica para empezar.

Técnica
Podemos aprender a centrarnos organizándonos en relación a las tres dimensiones que Poseen todos los objetos físicos, incluyendo tu cuerpo. Te invito a realmente seguir esta secuencia, no solo leerla y creer que con entenderla ya la has dominado.

1) Longitud: Póngase de pie. Revise su postura, y organícese en relación a la gravedad para que este apoyado sin esfuerzo. Separe un poco los pies, rodillas levemente flexionadas, pelvis hacia delante enderezando la columna vertebral. Relaje los hombros dejándolos caer. Mantenga los ojos abiertos, concentrando la mirada a una visión periférica. Relaje la mandíbula. Imagínese que la parte superior de su cabeza está conectada al cielo por un hilo que la extiende hacia arriba. Lleve su enfoque y atención a su centro de gravedad, dos pulgadas debajo de su ombligo.

2) Anchura: mueva suavemente su cuerpo de derecha a izquierda. Encuentre el balance neutral en el centro de esta dimensión. Perciba el mismo peso en cada pie. Extienda los brazos como si le va dar un abrazo a otra persona y lentamente bájelos sin perder la sensación de apertura.

3) Profundidad: Mueva suavemente para delante y para atrás empezando de la punta del pie al talón para encontrar el punto de balance. Ponga atención al espacio que tenemos en frente y el espacio detrás de nosotros.

A esto le podes agregar:

Atención a tu respiración: Igual, estando involucrado en lo que estás haciendo, lleva tu atención a tu respiración por un instante—no requiere ser toda tu atención–. Hace conciencia de cómo estas respirando. Respira natural o quizás más lento y profundo. Permite que tu respiración te expanda en toda dirección sin exagerar este movimiento.

Oxigena tu centro manteniendo tu atención en tu centro de gravedad y dejando que tu respiración llegue hasta ahí.

Una vez hayamos aprendido a centrarnos en cuerpo podemos comenzar a centrarnos en mente y espíritu.

Es clave aprender a centrarnos en momentos cruciales; reuniones, presentaciones, interacciones con nuestro equipo, conflictos, etc. Dicen que podemos mantener nuestro centro incluso durante una batalla.

Para eso debemos de practicarlo en momentos de tranquilidad, en nuestra oficina y nuestra casa, cada vez que se nos permita.

Con el tiempo podremos centrarnos en momentos de alta tensión y es ahí donde podremos experimentar los mayores beneficios.

¿En qué momento de alta tensión recurrente consideras que esta práctica te pudiera traer beneficios?

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